Alcanzar la igualdad social es posible cuando

¿Por qué es importante la igualdad social?

En el mundo de hoy, hay cada vez más signos de un cambio hacia el retorno al capital y el alejamiento del trabajo, junto con una creciente desigualdad de ingresos. La participación del trabajo en el ingreso nacional está disminuyendo, mientras que la de las ganancias está aumentando en muchos países. Los patrones de crecimiento actuales son generalmente más favorables para los ricos que para los pobres. La desigualdad salarial ha aumentado. En algunos países se observa un fuerte aumento de los ingresos de los mejor pagados, con importantes dimensiones de género; en otros países, los trabajadores calificados con gran demanda en el mercado laboral han recibido primas salariales crecientes. Por otro lado, las reformas del mercado laboral diseñadas para promover la flexibilidad y reducir los costos laborales, que han resultado en recortes en los beneficios sociales, políticas fiscales menos progresivas, negociaciones colectivas más débiles y la falta de diálogo social tripartito, así como salarios bajos, contribuyeron a debilitar la posición del 50% inferior en muchos países.

La desigualdad debilita el vínculo entre el crecimiento económico y la creación de empleo en general y entre el crecimiento económico y la reducción de la pobreza y la pobreza laboral, así como otras dimensiones de la escasez de trabajo decente. La desigualdad no solo tiene dimensiones materiales, sino también muchas inmateriales, como poder y voz desiguales, acceso desigual a derechos, protección social, capital social, etc. Estas diferentes dimensiones de la desigualdad a menudo están interrelacionadas y tienden a reforzarse entre sí (19 ) . Esta sección se centra principalmente en el aspecto de la desigualdad de ingresos; las demás dimensiones de la desigualdad se abordan en el apartado de igualdad de género y no discriminación, aunque son muy relevantes para la desigualdad de ingresos; en particular, existe un vínculo claro entre la desigualdad salarial de género y la desigualdad de ingresos (31).

ensayo sobre la igualdad social

Si conseguimos que más mujeres acudan a las urnas, si conseguimos que más mujeres se postulen para cargos públicos, incluso si conseguimos que más mujeres llamen o envíen correos electrónicos a sus legisladores y les informen lo que piensan sobre cualquier legislación pendiente, las mujeres pueden marcar la diferencia.

Creo que debemos llegar a un punto en el que veamos a las personas como individuos, en lugar de solo ver que eres una mujer y luego tienes todas estas expectativas preconcebidas de lo que somos capaces de hacer. Y lo mismo puede decirse de los hombres.

Los individuos pueden votar para defender la igualdad. Las personas pueden educarse no solo a sí mismas, sino también a las personas que las rodean. Los individuos, especialmente aquellos con privilegios, pueden usarlos para proteger a los oprimidos.

ejemplo de igualdad social

Nuestra sociedad sigue avanzando hacia la igualdad, pero ser igual y justo no siempre es fácil. A veces, es posible que las personas deban ser tratadas de manera diferente para que sus posibilidades sean las mismas que las de los demás. Esto se llama justicia. ¿Significa esto que tenemos que tratar a las personas de manera diferente para lograr la igualdad? Si es así, ¿cómo podemos hacer eso sin socavar la igualdad?

Esto no es lo mismo que igualdad, ni tampoco es desigualdad. Se trata simplemente de dar más a quien lo necesita, en relación a sus propias circunstancias, para asegurar que todos tengan las mismas oportunidades; por ejemplo, brindar más apoyo a un estudiante desfavorecido para que pueda alcanzar su máximo potencial.

Hay una diferencia entre igualdad y justicia. Si bien ambos promueven la justicia, la igualdad se logra tratando a todos por igual sin importar la necesidad, mientras que la igualdad se logra tratando a las personas de manera diferente según la necesidad. Sin embargo, esta diferencia de trato puede ser la clave para lograr la igualdad.

¿Cómo lograr la igualdad en la sociedad?

David van Mill no trabaja, asesora, posee acciones ni recibe financiación de ninguna empresa u organización que pueda beneficiarse de este artículo, y no ha revelado ninguna afiliación relevante fuera de su mandato académico.

El filósofo británico Bernard Williams ofreció una respuesta útil a esta afirmación. Nos pide que pensemos en una sociedad formada por dos grupos, A y B. El grupo A ha disfrutado durante mucho tiempo de ventajas injustas y, en consecuencia, sus miembros ostentan la mayor parte de las posiciones de poder y prestigio. Afortunadamente, los reformadores igualitarios ven la injusticia de esta situación y modifican la ley para garantizar una competencia abierta por todos los puestos de influencia.

Parece, por tanto, que la igualdad de oportunidades requiere la intervención del Estado en nuestra vida privada para garantizar que los hijos de nuestros ciudadanos más desfavorecidos tengan las mismas oportunidades que los hijos de Kerry Packer.

Para lograr la plena igualdad de oportunidades, se necesitaría algo similar con la República de Platón, donde los niños son separados de sus padres y criados en común. Tal sistema ofrece a todos las mismas condiciones para garantizar una verdadera meritocracia.

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